CUIDADO DE LOS SOMBREROS

Más cuido mi sombrero, más me dura.

Usted ha adquirido un sombrero de excelente calidad, sin embargo nos permitimos hacerle las siguientes sugerencias de cuidado: 

Cuando no este usando su sombrero, déjelo boca arriba, es decir sobre la copa. No le recomendamos dejarlo sobre el ala (boca abajo) porque el mismo peso del sombrero tiende a deshormar el ala. No se daña, pero pierde elegancia.

Si su sombrero se ha mojado, cuélguelo por la copa o déjelo boca arriba, a la sombra y espere a que seque natural y completamente antes de guardarlo en una bolsa. Recuerde que al mojarse, el sombrero de paño o fieltro tiende a recogerse.

Si su sombrero se llenó de tierra y agua, espere a que su sombrero se seque y con un cepillo de ropa cepille su sombrero, peinándolo por la copa y ambos lados del ala. Si a su sombrero le ha caído barro, espere a que se seque el agua y retire manualmente y con mucho cuidado lo que más pueda del barro. Termine limpiando con el cepillo de ropa, puliendo con cuidado la copa y ambas partes del ala.

Si las manchas de su sombrero no salen con cepillo, lo mejor es llevarlo a una sombrerería donde le ofrezcan el servicio de limpieza. La razón es que en las sombrererías conocen cómo retirar las manchas del sombrero y volver a plancharlo y hormarlo en su forma origina. Seguramente usted podrá quitar todos los tipos de manchas que tenga su sombrero, pero tendrá dificultades a la hora de volver a hormarlo.  

Para guardar su sombrero, le recomendamos nuestras cajas individuales, que son la mejor opción para garantizar el cuidado del polvo y de las presiones externas. Si no tiene la caja, puede guardar su sombrero en una bolsa y poner su sombrero boca arriba, cuidando que nada le haga presión en alguna parte al sombrero. También puede guardarlo en una bolsa y colgado, pero cuidando que el sombrero cuelgue de la parte interna de la copa; pues si el sombrero no se sostiene, puede terminar deformando el ala.